"Porque un puente, aunque se tenga el deseo de tenderlo y toda obra sea un puente hacia y desde algo, no es verdaderamente puente mientras los hombres no lo crucen. Un puente es un hombre cruzando un puente, che."
Julio Cortázar, Libro de Manuel

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lunes, 29 de agosto de 2011

"EL PODER DE LOS MONOPOLIOS TIENE COMO FINALIDAD LA COLONIZACIÓN DE LOS SUJETOS"

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Desde su programa en la madrugada de los sábados por Radio Continental, José Pablo Feinmann desmitifica la existencia del periodismo independiente y más aún, analiza cómo las propias empresas de medios son muchas veces presas de los grupos hegemónicos. Ejemplifica con el caso reciente del juez Zaffaroni y plantea su teoría sobre los objetivos reales de los emporios informativos

El tema elegido es un tema central en el mundo en que vivimos: los medios de comunicación. En el siglo XIX, Marx profetizó una revolución que puso en manos de una clase social: el proletariado. Esa clase social iba a funcionar como una clase redentora de la historia. El proletariado industrial que Marx creía que iba a ser el proletariado industrial británico, iba también, junto a la unión de otros proletariados de otros países, a llevar a la humanidad a una sociedad sin clases, sin explotadores ni explotados, en la cual el cordero dormiría junto al león.

Esa revolución, el proletariado la iba a hacer contra la burguesía. Así como la burguesía había hundido al feudalismo, el proletariado habría de hundir a la burguesía. Sin embargo, no pasó así. Más bien, quien hundió al proletariado –aun no del todo pero en eso todavía está muy empeñada- fue la burguesía capitalista. La misma que a partir del 1989, cuando cae el Muro de Berlín y se establecen los 10 puntos del Consenso de Washington y se lanza la etapa neoliberal, hace finalmente la revolución. Pero la revolución no consiste tanto en haber derrotado al comunismo sino en alzar triunfalista el poder de los medios de comunicación.

Primera conclusión: no es que no haya habido una revolución en el siglo XX. Hubo una, y triunfante. La hubo y la hizo la burguesía. Hablamos de la revolución comunicacional, la de la técnica, la de glorificación de la tecnificación del mundo y de la comunicación entre los hombres, y que tiene por finalidad colonizar la subjetividad de los sujetos.

La idea de Foucault en su trabajo Sujeto y verdad, es la de jugar con las dos palabras: sujeto-sujetado. La palabra sujeto que hace referencia a la subjetividad y a la dignidad del sujeto libre, esbozado en la filosofía sartreana en El ser y la nada y en Críticas de la razón dialéctica, dos grandes obras filosóficas del siglo XX. Ese sujeto libre es hoy el objeto de la revolución comunicacional. Se trata entonces de sofocarlo, de poner en él las ideas del poder. El poder comunicacional tiene como finalidad la colonización de los sujetos: ¿Hay una verdad en este mundo? ¿Existe la verdad? ¿Hay una verdad única? ¿Hay una verdad para todos?

Durante la Edad Media eso estaba claro: el revelador de la verdad era Dios, y la encargada de diseminar la verdad del dios cristiano era la Iglesia católica. La verdad era la que revelaba Dios. Hoy, ante la persistente ausencia de ese dios medieval ¿dónde está la verdad? ¿Quién la tiene?

Es complejo, pero no tanto. La verdad es una creación del poder, de quienes tienen más medios para imponer su verdad como una verdad absoluta. Si yo en un país cualquiera soy propietario o tengo intereses en diez diarios, veinte radios y cinco canales de televisión, con esas armas, tengo muchas bocas de salida para emitir y amplificar mi verdad a través de esos medios de comunicación.

A la mañana usted lee mi verdad porque yo soy el dueño de los diarios de la mañana. A la tarde, escucha también mi verdad en las radios de mi propiedad. Yo tengo un monopolio mediático, muchas bocas que emiten y repiten lo que a mí me interesa que sea emitido y repetido. Es decir: los medios son la mediación -valga el juego de palabras- por la cual el monopolio mediático impone la verdad. Y esa verdad favorece a sus intereses. Siempre. No hay verdad que no esté al servicio de los intereses de aquel que quiere imponerla.

La existencia es una lucha de verdades. Hay una frase de Nietzsche, del cual soy adherente, que dice: “No hay hechos, hay interpretaciones”. O sea: de cada hecho habrá tantas interpretaciones como grupos interesados en interpretarla que existan en la realidad. Si yo consigo dominar o tener la mayoría de los medios de comunicación, de cada hecho, de cada suceso, voy a imponer mi opinión por sobre todos los demás, hasta llegar al triunfo total del poder mediático: la creación del sentido común.

El sentido común es la gran conquista del poder. Es cuando todos repiten, muchas veces sin pensar lo que repiten, lo que al poder le interesa que digan.

Estamos muy acostumbrados a que existan muchísimas concepciones ya formadas, frases hechas, interpretaciones incorporadas, que son las del sentido común. La lucha por la verdad es la lucha por el dominio de imponer mi interpretación de la realidad por sobre la del otro. Entonces, cuanto más bocas de salida informativa, de entretenimiento, de todo lo que sea masivo yo tenga, más fácil me resultará imponerme sobre el otro. El poder es conquistar, es conseguir que mi verdad sea la verdad de la mayoría, y si es posible, de todos. Esta es una lucha que todos los medios de comunicación están empeñados en ganar, y es el gran triunfo de la burguesía mediática del fin del milenio y sobre todo de esta primera década del siglo XXI.

Cuando por ejemplo, Jean Baudrillard –filósofo francés- escribe “la Guerra del Golfo no ha tenido lugar” es porque nosotros de la Guerra del Golfo sólo hemos visto fuegos artificiales. ¿Por qué? Porque el poder mediático nos mostró eso. Nos diagramaron, nos dibujaron, nos penetraron, nos conquistar la conciencia. La estrategia consiste en que el otro no piense sino que todo lo que reciba de información sea pensada e interpretada por el poder. Este poder mediático reside en el Imperio. Y ahí están Murdoch, la Disney, la News Corporation, Silvio Berlusconi...

Ahora entramos en un tema complicado, que se resolvería con un poco de sentido común. ¿Existe el periodismo independiente? Partamos de la base obvia de que no hay empresa periodística que no sea una empresa. En consecuencia, el periodista que entra a trabajar en ella, entra sabiendo de antemano para qué intereses va a trabajar. Cada empresa se constituye con determinados capitales y con determinada ideología. Porque el dinero tiene ideología. El dinero no es a-ideológico. Todos los que ponen dinero tienen una manera de pensar. Ahora, salvo que alguien entre a trabajar en un medio lateral, clandestino, hecho en el sótano de alguna abuela, cuando un periodista trabaja en una empresa de medios que tengan influencia decisiva sobre la opinión pública, para poder formarla, deformarla, transformarla o aniquilarla, está destinado a “obedecer” a los intereses que conforman esos medios. Ejemplo: cualquier periodista que entre en un medio, habla primero con el director periodístico, que no es el dueño de la empresa sino simplemente un tipo que hace una tarea burocrática muy bien hecha, que tiene autoridad, gran experiencia profesional y demás virtudes. Pero habitualmente el periodista empleado desconoce quiénes son los dueños de los medios y no tiene relación con ellos.

Este periodista entra, y el director le dice: “Acá se labura mucho, vas a estar bien, vos trabajá”. Entra en la sección Espectáculos, para seguir con el ejemplo. El jefe de Espectáculos le dice a su vez: “Andá a ver Acariciame el traserito, Raúl, una obra culta que acaba de estrenarse en teatro”. El periodista pregunta: “¿Puedo ir a ver también Hamlet?”. El Jefe insiste: “No, andá a ver esta y danos tu valiosa opinión”. El periodista va a verla, y observa que es una basura. No hubiera querido ver lo que vio. Vuelve a la redacción, se sienta frente a su computadora y escribe lo que le pareció la obra. “Una vez más la banalidad y la grosería se han adueñado de una de las salas porteñas, y cunde el mal gusto, sin talento, el autor no sabe escribir…” Cuando el jefe de Redacción la lee, va empalideciendo y le dice: “¿Estás loco? Vos no sabés que Acariciame el traserito, Raúl, lo produce este diario? Si lo produce el diario, no podés describirla así, por lo tanto si querés seguir laburando en este diario hacés otra crítica o rajate, no podés decir esto de una obra que produce este diario, porque este diario quiere que a la obra le vaya bien, así los dueños ganan más guita, y a lo mejor nos suben los sueldos a todos. Me pones nervioso con tu pretendida libertad individual. Venís a tirar abajo una obra, sí, será una basura, pero la produce esta empresa”.

“Ok. Escribo otra cosa”, dice el muchacho. Escribe algo. Los lectores avispados, se dan cuenta del negocio encubierto que esconde el diario y que trasciende sus páginas, pero la mayoría, los que están “boludizados” por los medios, el 90 % más o menos de la sociedad, se lo cree. Entonces un marido cualquiera le dice a su mujer: “Querida, mirá, acá hay una crítica bárbara en este diario sobre la obra Acariciame el traserito, Raúl. ¿Vamos a verla?”

En El ciudadano, la película de Orson Welles, hay una escena extraordinaria: el personaje Charles Foster Kane, que hace Welles, basado en el magnate de la prensa Williams Randolph Hearst, que dirige el diario Inquirer, un medio con gran poder sobre la sociedad neoyorquina sobre todo, quiere imponer a toda costa a su mujer como cantante de ópera. La mujer se llama Susan Alexander. El tipo le pone grandes maestros de ópera a su disposición, y todos se rinden ante la falta de aptitudes de ella. Cuando están por rendirse, entra Foster y les dice que sigan, que insistan, que le enseñen. Como les paga muy bien, los tipos siguen. Se estrena la ópera. Susan Alexander canta, y el periodista crítico de música del diario de Kane, mientras la escucha, se da cuenta que es pésima, que es una imposición, una arrogancia del poder megalómano de Kane, del tipo que dice, “hago lo quiero, les haré comer que mi mujer es una gran cantante de ópera, porque yo dirijo este diario y porque hago lo que quiero con la realidad: mi mujer será una gran cantante de ópera”. El periodista, vuelve a la redacción del Inquirer, borracho, angustiado, porque tiene que hacer su trabajo sucio. Susan Alexander le pareció una calamidad: no puede cantar ni el arroz con leche, y él sabe que su jefe quiere que salga publicado que es eximia de la lírica. Pero no lo puede decir, su honestidad no se lo permite, y sabe que entonces perderá su puesto de trabajo del que vive. Se sienta a su máquina y empieza a escribir: “Hemos visto un espectáculo deprimente en el Teatro de la Ópera, donde una cantante mínimamente dotada intenta arias destinadas a grandes cantantes que ella no puede abordar de ningún modo…”. Vencido por el alcohol, se cae sobre el teclado de su computadora. Entonces entra a la redacción Charles Foster Kane, y lo ve a su amigo borracho sobre la máquina, lo aparta afectuosamente porque son amigos –con él fundaron el diario- y comienza a leer lo escrito. Se sienta, y sigue escribiendo la nota él. Llega el jefe de redacción del diario, y le dice: “Charles: ¿qué estás escribiendo? Estás escribiendo lo que él no habría escrito, que Susan Alexander es una gran cantante, y vas a poner la firma de él y lo vas a traicionar porque jamás habría escrito esto. Kane no le dice nada, sólo sigue escribiendo. El otro se asoma y lee. Kane escribió exactamente la nota que habría escrito su amigo. Escribió: “Susan Alexander es una cantante escasa, mínimamente dotada, ha destrozado la obra, y no tiene futuro porque carece por completo de talento”.

Este gesto de grandeza no es habitual en los medios de comunicación poderosos e influyentes. No lo esperen. Pasa sólo en las películas. En general, a este periodista que escribía esto, lo echan del diario como a un perro y llaman a otro que escribe algo exasperadamente meritorio.

Entonces: ¿existe el periodismo independiente? No. Las que son independientes en este mundo, son las empresas, pero no crean que cada empresa a su vez es independiente en sí misma. Las empresas ya no existen. Existen los monopolios. El capitalismo del siglo XXI es un capitalismo monopólico. El mercado libre tampoco existe porque es devorado por las grandes empresas. No existe la libre competencia, porque ésta es eliminada en beneficio de la concentración empresarial y la creación de oligopolios, hasta que el mercado queda reducido a un grupo de cuatro o cinco grandes grupos que lo dominan por completo, que fijan precios, que se ponen de acuerdo con la política que hay que adoptar, comparten hasta los títulos, y hasta pueden llegar a aburrir a sus lectores sin que les importe demasiado.

Es horrible leer dos o tres diarios y ver en todos lo mismo. Cuando esto ocurre, puede ser contraproducente, porque se genera un efecto paradojal: empieza a erosionarse la credibilidad de esos grandes medios monopólicos de comunicación.

Entonces: no existe el periodismo independiente ni tampoco las empresas independientes. Lo que existen son los grandes grupos mediáticos. El señor Murdoch tiene el Canal Fox, el Times, el New York Times y montones de negocios que todos desconocemos: no sabemos cuántas acciones tiene en grupos mediáticos de la Argentina, pero no sería raro que tuviera el 51 %, con lo cual conseguiría dominar también a esa empresa. Se dice además que Murdoch es quien dirige a la Sociedad Interamericana de Prensa, lo que indicaría que habría que hacer algo con la SIP, porque si realmente la dirige Murdoch, nadie debería creer que la SIP favorezca a los países de América del Sur.

Volviendo al periodismo independiente puede existir sólo cuando se producen algunas filtraciones, algunos descuidos, o cuando es bien aceptado por la sociedad. Por ejemplo: puede ocurrir que haya momentos de mayor tranquilidad política que los actuales, quizá porque se están tocando algunos intereses, pero en determinados momentos puede ser que un diario muy importante de derecha diga: “necesitamos incrementar nuestras ganancias”, y entonces algún brillante ejecutivo, -como Michael Douglas en el filme Wall Street- le conteste: “ Mire, hay un mercado para ganar, casi 600 mil personas, todas de izquierda. Es una lástima despreciarlos como lectores”. El director del diario, atado a viejas concepciones, le dice: “ ¡Pero son zurdos!”. “Sí, zurdos, pero no pasa nada, podemos ganar guita con éstos. Le hacemos un diario, les financiamos un diario y que digan lo que quieran. No va a pasar nada, porque no serán nunca influyentes, y nosotros vamos a captar un mercado sin dejarlo librado a nadie. Hay algunas cositas estudiantiles, pequeñas cooperativas, hagámosle un buen diario, que digan lo que se les cante, que debatan los intelectuales con buenas plumas sobre Marx”.

Así, un diario de derecha financia a un diario de izquierda porque capta un mercado que no lo tenía cautivo. Sale el diario, obviamente no se dice qué intereses lo financian y cuáles son sus objetivos reales.

Si yo fuera el director de un diario de izquierda y viene un empresario o un sector política de la derecha a decirme le pongo dos palos verdes para que usted haga un diario de izquierda, porque yo necesito las ganancias de ese mercado, yo acepto porque sino no podría sacar el diario. Y apelaría a que me financie mucho tiempo, y mientras tanto podré seguramente encontrar alguna hendija a través de la cual decir algunas verdades. Y uno nunca sabe cuándo una verdad prende o no prende, cuándo escapa a los controles del radio intelectual del poder, de modo que acepto y saco el diario. Pero ese diario no es periodismo independiente.

Te dejan, por momentos, ser independiente. Cuando se dan cuenta que los empezás a joder, se acabó la independencia. Ahí encontrarán algo para ensuciarte, porque una de las grandes maniobras que ejerce el poder mediático y la concentración de ese poder en pocas manos, es la de aniquilar a otro medio o a una persona determinada. Y para ejemplo tenemos el caso del doctor Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, contra el cual se han lanzado los medios hegemónicos a aniquilar esa figura eminentemente moral, nombrada es cierto por un determinado gobierno, pero una figura autónoma, digna, coherente, defensor de los Derechos Humanos. Pero el objetivo de los monopolios nacionales fue aniquilar a un tipo que está siempre tocando intereses. Porque mientras uno no toque intereses lo van a dejar hablar y hasta le pueden financiar un diario, pero cuando lo que uno hace fructifica, aviva a demasiadas personas, ahí la cosa se va poniendo más compleja. No digo violenta, pero la financiación ya no va a venir: la empresa líder que financiaba va a echar al sujeto que dice inconveniencias a través de su pluma ágil o su micrófono y lo mandará a su casa. Aquí su libertad se terminó.

El periodismo libre que tenga alguna influencia importante en la sociedad, es parte siempre de grandes empresas, donde no hay libertad del individuo. Lo que existe es la libertad de los intereses de esas empresas. En consecuencia, los periodistas que no estén dispuestos a expresar o al menos no atacar los intereses de quienes los contrata, van a permanecer. Aquellos que se salgan de una línea divisoria claramente establecida desde el principio, se van a tener que ir.

En cuanto a las empresas, tampoco siquiera sabemos cuáles son las independientes. Si bien en algunos casos podemos saber quiénes son los dueños, desconocemos quiénes son los dueños de los dueños de los dueños. Y esa es una cadena, en un mundo globalizado como este. No sabemos dónde está el dueño de un diario, quizá en Japón, en Islandia, en China. Charlaba hace poco con un alto funcionario de la empresa XEROX y me dijo algo que me quedó grabado y que dejo como conclusión a este análisis: “Cualquier cosa que yo decida esta noche, tendré que consultarla con un hombre que está en un país remoto, y que probablemente ni siquiera sepa dónde queda la Argentina”.

28/08/11 Tiempo Argentino


jueves, 11 de agosto de 2011

EL PODER DE LAS REDES SOCIALES

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La policía de New York vigilará Twitter y Facebook

El departamento de policía de New York anunció la creación de un departamento específico para vigilar las redes de comunicación social. El objetivo es rastrear las redes sociales y de comunicación con el fin de prevenir la organización de concentraciones y actor masivos que puedan derivar en incidentes como los de Reino Unido.

11.08.2011 | 15:31h

La situación de violencia y saqueos sucedida en las islas británicas hizo reflexionar a los gobiernos y a los cuerpos del estado de todo el mundo. Las redes sociales fueron muy criticadas ya que han sido acusadas de ser el motor para coordinar los disturbios en las calles. El servicio de Blackberry Messenger fue la herramienta de comunicación más utilizada por los manifestantes.

Por este motivo, las autoridades norteamericanas sostienen que conocer los contenidos que generan desde estas redes es una prioridad para la seguridad nacional. New York, decidió crear una sección en el cuerpo de policía dedicada únicamente a controlar estas vías de comunicación.

Los policías seleccionados para trabajar en el nuevo departamento tendrán como objetivo rastrear las redes sociales como Facebook y Myspace y las de comunicación como Twitter para estar informados sobre los movimientos en la Red.

La policía podría anticiparse a concentraciones masivas o descubrir planes que puedan desencadenar en situaciones similares a las que sucedieron en el Reino Unido.
Según informa el portal NYDailyNews, al mando del nuevo departamento estará Kevin O'Connor, un agente especializado en delitos informáticos y con experiencia en los social media.

http://telefenoticias.com.ar/es/news/20110811/policia-new-york-vigilara-twitter-facebook/1869.shtml

martes, 26 de julio de 2011

A mediodía anocheció

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Por Ramón Carrillo (1906-1956), ministro de Salud Pública 1946-1954.

Allá en la tierra santiagueña, en el viejo cementerio entre unas piedras dispersas se encontró hace tiempo una lápida con esta inscripción: Chaupi Punchaupi Tutayara. Según la leyenda, tales palabras se grabaron en la tumba de un príncipe hijo del sol, muerto en plena juventud, mereciendo en grado sumo el cariño de sus súbditos: la inscripción quiere decir sencillamente "A mediodía anocheció".

Acabo de recordar la frase ahora, el corazón oprimido por la angustia ante el destino de EVA PERON. Destino misterioso y profundo el de esta mujer que entró en la inmortalidad como una princesa del sol. El mediodía es la plenitud del día. Sol alto y esplendoroso derramando su fuerza creadora, haciendo brotar de las entrañas de la tierra el máximo de las potencias que en ella se encierra.

Así EVA PERON, asciende en breves años hasta el ápice de su mediodía y con cariño inconmensurable por la humanidad doliente de su patria y de más allá de la patria derrama el conjunto increíble de sus obras y acciones, todas ellas enderezadas al mismo fin: La felicidad de los más humildes, de los más olvidados, de los más desgraciados; también a su conjuro, mediante su fuerza sin limites físicos, aquilatado por un sufrimiento tremendo, EVA PERON transforma al lado de su Líder y el nuestro la fisonomía y la esencia del pueblo argentino.

Los niños, los ancianos, las mujeres, los obreros, los enfermos de la carne y el alma, los rebeldes, los sin paz interior, los escépticos, los desesperanzados, los señalados por los aciagos signos del infortunio, reciben el amor de EVA PERON hecho creaciones que perdurarán mientras perdure la vida de los pueblos.

Transcurrirá tal vez mucho tiempo para valorar las gigantescas y universales dimensiones del espíritu de EVA PERON que ahora la contemplamos sólo como un hecho nacional e histórico. Quienes hemos tenido el honor de trabajar cerca de ella sabemos que era imposible substraerse al influjo inextinguible de EVA PERON, a su singularísima captación de las necesidades del pueblo, las permanentes y las circunstanciales, a su magnético dinamismo, a su fortaleza realizadora. Subía su vida, como el sol a mediodía.

Y ahora también comprendemos por qué para ella no hubo pausa en la lucha, ni reposo alguno, ni baladí entretenimiento, ni un paso atrás ante los obstáculos de la incomprensión, de la mala fe, y hasta de la hostilidad que surgían ante ella, como surgen siempre ante los visionarios porque su personalidad evade el orden común.
Su fiebre de amor por el pueblo era contagiosa; emanaba de ella y transcurría por todos los canales de la vida argentina, haciendo surgir de la nada, esas realidades que se llaman FUNDACION EVA PERON. Ciudades Infantiles, Hogares-Escuelas, Ciudades Estudiantiles, Hogares de Tránsito, Hogares de Ancianos, Policlínicos, Escuela de Enfermeras y también la ayuda oportuna al sumergido para dignificarlo; la participación femenina en la vida política, social y gremial de la Nación incluso económica con su plan agrario todo en fin, lo que recibe hoy en beneficio el pueblo de la patria; este pueblo que antes jamás, entregó a nadie su corazón y que ahora lo ha encerrado en un solo nombre: EVITA.

Y al mediodía anocheció. Belleza, juventud, satisfacciones, descanso, todo ofrendó EVA PERON en aras de su amor por el pueblo, generado en su amor al Líder, compañero, guía y esposo. Sobre ella anocheció. Pero la hermosura del destino de EVA PERON, es la hermosura del bien.

Y lo impresionante de esta noche humana que nos atribula a todos los argentinos como la pérdida de algo propio, se compensa apenas con el convencimiento absoluto de que, hoy, mañana y siempre, EVA PERON vivirá en el amor de los humildes que son los elegidos de Dios y por eso Dios la recibirá en su seno entre el canto de los ángeles.

Julio 1952

sábado, 16 de julio de 2011

ABUELAS DESMIENTEN

Buenos aires, 16 de julio de 2011 |

Novedades en la causa Herrera de Noble sobre el segundo cotejo

Las Abuelas de Plaza de Mayo informamos que cerró una nueva etapa del cotejo de los perfiles genéticos de Marcela y Felipe con los familiares que buscan niños secuestrados entre 1975 y 1976. El Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) comunicó esta noche que, en tres de las 55 familias cuyo perfil genético fue confrontado con el de Marcela, no puede determinarse si mantienen o no vínculo biológico con la joven, y que una de las 57 familias cotejadas con el perfil de Felipe, tampoco puede concluirse si mantiene o no parentesco.

Es decir, deberá completarse la información genética de esas tres familias para determinar si Felipe y Marcela mantienen o no parentesco con ellas.

Es sabido que el BNDG se encuentra en permanente construcción, ya que existen muchas familias que desconocían que sus hijas o nueras se encontraban embarazadas al momento de desaparecer. Gracias a investigaciones a partir de testimonios de sobrevivientes de centros clandestinos de detención, lentamente se han ido reconstruyendo casos de embarazadas e incorporando el perfil genético de sus familias al Banco. En este sentido, Abuelas solicitó a la Cámara Federal, en febrero último, que se realicen más de cuarenta exhumaciones para incorporar nueva información genética al Banco.

El terrorismo de Estado borró todas las huellas de los desaparecidos y su descendencia. Por eso, las Abuelas partimos de dudas, nunca de certezas. El rompecabezas se va rearmando gracias a la información que la misma sociedad nos brinda, pero muchas veces resulta imposible completarlo.

El cotejo con el resto del Banco continuará luego de la feria judicial. Sólo entonces habrá concluido la pericia. No existe un resultado negativo. Las Abuelas continuamos cautelosas y expectantes a los nuevos cotejos y a la posibilidad de que el Banco se complete para que tanto las Abuelas como Marcela y Felipe finalmente podamos saber si son o no hijos de desaparecidos.

http://www.abuelas.org.ar/comunicados/judiciales/jud110716_1119-1.htm

sábado, 9 de julio de 2011

Cierran el diario de las pinchaduras

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Mientras se habla de decenas de inminentes arrestos de altos ejecutivos del periódico y oficiales del gobierno, el magnate Murdoch anunció que el domingo saldrá por última vez News of the World, el tabloide que desató el escándalo.

Por Marcelo Justo

Desde Londres

La célebre Scotland Yard quedó sumergida en el torbellino desatado por las escuchas telefónicas del News of The World, dominical sensacionalista del todopoderoso grupo Murdoch. Según la prensa británica, agentes de la policía metropolitana habrían recibido más de 100 mil libras por suministrar información al dominical para su dieta semanal de escándalos. El vespertino Evening Standard hablaba ayer de decenas de inminentes arrestos de altos ejecutivos del periódico y oficiales del gobierno.

En un intento de aplacar la tormenta, James Murdoch, hijo de Ruppert y director de la compañía propietaria del dominical, News International, anunció que este domingo sería la última edición del News of the World. “Nuestro periódico no supo investigar lo que estaba ocurriendo y por obra de algunos se perdió lo que era una buena redacción. Si bien no podremos reparar las heridas causadas, vamos a donar todos los anuncios de esta última edición a organizaciones caritativas”, señaló Murdoch hijo.

El tabloide, fundado en 1848, está siendo investigado por la escucha ilegal de celebridades, políticos, familiares de caídos en las guerras de Irak y Afganistán, de los atentados contra el transporte público y hasta de víctimas de pedofilia. Su cierre es un intento de proteger los intereses del grupo en su conjunto, en especial, los del diario más leído en el Reino Unido, el ultrasensacionalista The Sun.

El jefe de la oposición laborista Ed Milliband señaló que “mucha gente está perdiendo su trabajo, mientras que la ejecutiva de News International, que era editora del dominical en su momento, está conservando su puesto de ejecutiva”. Por su parte, Alan Rudsbridger, editor del matutino The Guardian, que investigó a fondo el tema y lo mantuvo en la agenda contra viento y marea, señaló que James Murdoch debería “decir quiénes son esos que cometieron errores y responder a la gente que está furiosa por la pérdida de un diario con 168 años de historia”.

El escándalo está arrastrando a la misma Scotland Yard, que lanzó una segunda investigación en enero de este año, luego de que el fiasco de la primera pusiera en entredicho su reputación. En una reciente ponencia ante el Parlamento, el abogado Mark Lewis explicó el fracaso de la primera pesquisa por la presión del News of the World que tenía pruebas de un romance extramatrimonial del subcomisario a cargo de la investigación, Andy Hayman. “Era de conocimiento público que durante su investigación Hayman estaba en una controversial relación con una mujer que trabajaba en la Comisión Independiente de Quejas a la Policía”, señaló Lewis. En sus conclusiones, el subcomisario había señalado que las escuchas ilegales se limitaban a dos manzanas podridas: Clive Goodman, editor de temas reales del News of the World, y el investigador privado Glenn Mulcair, únicos condenados hasta el momento. El resto del periódico y la plana ejecutiva no habían tenido nada que ver con el asunto. En diciembre de 2007 Hayman renunció ante las alegaciones de que había enviado 400 mensajes de texto a la mujer, Nikki Redmond. Poco después fue empleado como columnista por The Times, propiedad del grupo Murdoch.

La presión sobre la policía no se limita a las escuchas telefónicas. Esta semana trascendió que había decenas de correos electrónicos detallando los pagos del periódico a la policía a partir de que Andy Coulson asumió en 2003 como editor del dominical. Coulson es una de las figuras más explosivas de todo el escándalo. En 2007 se vio obligado a renunciar a su cargo para ser empleado poco después como jefe de prensa del Partido Conservador que, bajo su nuevo líder David Cameron, había iniciado una fuerte ofensiva para recuperar el favor del grupo Murdoch. Cameron lo mantuvo contra viento y marea, pero en enero de este año tuvo que aceptar su dimisión, no sin antes elogiarlo efusivamente. Según fuentes policiales citadas por la prensa, los correos electrónicos contenían seudónimos para ocultar los nombres de los policías, tildados de “informantes”, en un escándalo calificado de “tan perjudicial para la fuerza como lo es para el periódico”.

Desde que saltó a fines de 2005 el escándalo, ha sufrido todo tipo de vaivenes. Enterrado públicamente por los grandes poderes (el grupo Murdoch, el Partido Conservador, la Scotland Yard) se rehúsa a morir. Hasta esta semana parecía circunscripto al mundo de las celebridades: desde el príncipe Guillermo hasta Sienna Miller, Jude Law y Paul Gascoine el abanico era amplio y para todos los gustos.

La vuelta de tuerca que ha dado ahora es que el News of The World no se limitara a los famosos. Los familiares de caídos en Irak y Afganistán, los de víctimas de asesinatos o los parientes de los muertos en los atentados contra el transporte público de Londres de 2005, se han encontrado bajo la implacable escucha del News of The World. Ayer, Rose Gentle, madre de un soldado caído en Irak, Gordon Gentle, se mostró asqueada por el escándalo. “Es una pesadilla. Como esperar que alguien venga a la puerta para seguir dándonos noticias espantosas”, dijo Gentle.

La presión es tal que abogados del gobierno están buscando una vía legal para demorar la adquisición del paquete accionario mayoritario de la cadena BskyB por parte del grupo Murdoch, cuya aprobación debe anunciar hoy, viernes, el ministro de Cultura Jeremy Hunt. Las acciones de News Corp, la compañía propietaria de News International y News of the World, cayeron casi un cinco por ciento el jueves por la mañana. Las dos principales cadenas de supermercados británicas, Tesco y Sainsbury, y las multinacionales Ford y Mitsubishi se encuentran entre las compañías que retiraron sus anuncios del News of the World. Aun antes del anuncio de James Murdoch, su futuro económico era sombrío. Lo que está claro es que si el diario dejara de existir este domingo, su entierro puede durar mucho tiempo.

08/07/11 Página|12

sábado, 11 de junio de 2011

El grotesco Por Luis Bruschtein

El grotesco

Por Luis Bruschtein

Los grandes medios en Brasil han lanzado una fuerte campaña para separar a la presidenta Dilma Rousseff del ex presidente Lula. Atacando por otro flanco, con denuncias por enriquecimiento, consiguieron arrancarle a su jefe de gabinete, Antonio Palocci, que además era su armador político. Rousseff lo reemplazó por Gleisi Hoffman y ya empezó la campaña contra ella por su supuesta “inexperiencia”. Los grandes medios en Brasil destrozaron la gestión de Lula y sólo lo dejaron tranquilo cuando vieron que iba de salida. Lula acaba de regresar a su país luego de una gira por el exterior. El objetivo de la campaña mediática es ahora separar a la figura del ex metalúrgico de la primera mandataria y desprestigiar la imagen de Lula para bloquear una candidatura suya en las próximas elecciones.

En Bolivia, los grandes medios atacan en forma implacable al presidente Evo Morales. Promulgó una ley antirracista para sancionar el discurso peyorativo permanente y naturalizado contra los pueblos originarios, y los dueños de los grandes medios de comunicación lo acusaron de atentar contra la libertad de prensa. La SIP lanzó una campaña internacional equívoca y de mala fe, denunciando esa ley como un ataque a la “prensa independiente”.

El caso de Venezuela es más conocido por el papel que tuvo la principal cadena de televisión en el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez. Los grandes medios constituyen en ese país la principal oposición.

En el caso de Ecuador, el presidente Rafael Correa acaba de ganar un plebiscito donde la principal oposición la ejercieron los medios, que hicieron campaña abierta como si fueran partidos políticos. La polarización impuesta por ellos mismos fue naturalizando incluso este lugar tan expuesto que han ocupado, dejando de lado el intento de parecer objetivos, como ya lo hicieron hace mucho los grandes medios venezolanos. Resulta novedosa, por lo menos en las últimas décadas, esta actitud opositora de los grandes medios de comunicación en América latina.

Lo novedoso en realidad es que por primera vez en varias décadas, hay gobiernos populares en la región. Hubo décadas con dictaduras, a las que estos medios apoyaron, después décadas de gobiernos neoliberales, a los que estos medios respaldaron con algunas críticas muy matizadas y ahora aparecieron los gobiernos populares, y los grandes medios se han convertido en sus críticos más encarnizados. Por primera vez son opositores. Por supuesto, estos procesos son más complejos y con más protagonistas. Las represiones de las dictaduras golpearon a los partidos populares y después estos mismos fueron cooptados por las políticas neoliberales.

Con esos porrazos, en la mayoría de los países de América latina, los partidos políticos tradicionales quedaron muy debilitados. Y al mismo tiempo también se producía una crisis del pensamiento crítico a partir del fracaso del llamado socialismo real, al que se sumó el final de un ciclo del capitalismo a nivel internacional. Muchos intelectuales de izquierda, desilusionados por ese fracaso en los países comunistas, pasaron a convertirse en detractores de esas posiciones y de las que pudieran ver como equiparables. Y algunos, en ese proceso de revisión crítica, llegaron a coincidir, de alguna manera, con los grandes medios en la exageración denigratoria de los procesos de cambio, incluso de los que se producen en marcos democráticos.

Como han surgido en forma separada, sin que hubiera una coordinación ni relaciones partidarias anteriores y con mucho desconocimiento entre unos y otros, cada uno de los procesos que derivaron hacia la instalación de gobiernos reactivos a las políticas neoliberales en cada uno de los países tiene particularidades muy definidas más allá de las coincidencias generales. En contrapartida fue y es impresionante la homogeneidad que tuvo la reacción granmediática en toda la región.

Por primera vez, estos grandes medios son furiosamente opositores y lo más curioso es que, siendo recién llegados, afirman que es el único lugar de la prensa independiente. Es el único lugar donde tendría que estar el periodismo, según ellos, y es el único que nunca habían pisado.

Toda esa historia puede ser aplicada a la Argentina. Con ese argumento resulta que los medios o los periodistas que fueron críticos a la dictadura, que fueron críticos al neoliberalismo y que siempre reclamaron medidas en los derechos humanos, en la economía o en lo social, ahora tienen que ser críticos de lo que ellos mismos reclamaron, porque los que apoyaron a las dictaduras y a los gobiernos neoliberales ahora dicen que el lugar natural del periodismo tiene que ser la oposición a esas medidas.

Ellos siempre rechazaron los juicios a los represores o las políticas de distribución de la renta o de integración regional e independencia de los países centrales. Entonces resulta que los que reclamaron que se asumieran esas posiciones, ahora tienen que rechazarlas “porque ése es el lugar del verdadero periodismo”. Suena algo estúpido. Pero, según este discurso, los periodistas que no coinciden con los grandes medios son llamados “militantes” porque no profesan la misma religión. Siempre hubo periodistas de derecha y de izquierda o progresistas y conservadores o lo que fuera.

El cruce es desopilante. Por ejemplo, el Día del Periodista, Pablo Sirvén publicó en La Nación una nota ingeniosa sobre Rodolfo Walsh y Bernardo Neustadt. El esquema es: Rodolfo Walsh = opositor y Bernardo Neustadt = oficialista. Resulta que los que no son opositores a este gobierno se parecen más a Neustadt y supuestamente los opositores se parecen más a Walsh. Así un columnista de La Nación es parecido a Walsh. Y el que apoya a las Madres y las Abuelas, más parecido a Neustadt. O sea, para parecerse a Walsh, ahora habría que estar contra las Abuelas y las Madres, o contra la anulación del punto final y la obediencia debida.

Más allá de estos malabarismos ingeniosos, lo real es que hacer esa afirmación desde La Nación ya de por sí es estrafalario. Nadie puede decir qué pensaría Walsh si estuviera vivo. Pero sí se puede recordar lo que pensaba de las empresas que manejaban los grandes medios, porque él mismo manejaba conceptos muy parecidos a los que hoy se discuten. Ninguna de las obras más importantes de Walsh fueron publicadas en los grandes medios que, por el contrario, las ignoraron y combatieron.

Es decir, el recurso es ingenioso pero termina siendo un silogismo inocuo porque la consecuencia resulta insólita: para parecerse a Walsh habría que engrosar las filas de periodistas y medios que se han convertido en los principales enemigos de los gobiernos populares del continente. Porque los grandes medios hacen en Argentina lo mismo que las demás empresas periodísticas afiliadas a la SIP están haciendo en los demás países de América latina. No pareciera que el fundador de la agencia Prensa Latina –la agencia oficial del gobierno cubano– hubiera querido ocupar ese lugar.

Sirvén y otros periodistas ponen el lugar, o lo formal, por encima de los contenidos, exactamente lo contrario a lo que hacía Walsh. Según ellos, ser opositor define al periodismo. Se ha escuchado también a dirigentes de derecha decir que el lugar de la oposición es el lugar natural del periodismo. ¿Opositor a qué? Ese dirigente de derecha sabe a qué, porque además es la primera vez en muchos años que es oposición real. No valen los discursos simplistas porque terminan por ser ridículos. Y por supuesto, tampoco es obligatorio estar de acuerdo con Rodolfo Walsh. Lo que no se puede hacer es equipararlo con Joaquín Morales Solá o con ningún otro de los columnistas de La Nación.

De todos modos da la impresión de que Sirvén lo usa simplemente como recurso ingenioso. Es de suponer que puede darse cuenta del grotesco de ese silogismo. Pero hubo otros, menos sutiles, que lo tomaron en serio, como si se tratara de una reflexión profunda. Ese es el lugar más grotesco de todos.

11/06/11 Página|12

viernes, 10 de junio de 2011

HEBE, LA COMPAÑERA ...Por Víctor herredia

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Ochenta y tres años tiene la compañera, la madre que perdió a dos de sus hijos y a su nuera a manos de la intemperancia política, de los duros, los mesiánicos, los adalides de las asonadas, porque no fue sólo de los militares la dictadura que nos rompió el corazón a todos los argentinos. Hubo otros cómplices que callaron a sabiendas, otros que impulsaron la matanza a favor de oscuros intereses y otros que por inocencia y desinformación ignoraron lo que sucedía, pero los que nunca serán juzgados son aquellos que intuían que algo pasaba y prefirieron quedarse quietos, ignorando los gritos indubitables de los torturados y la agonía de los arrojados al mar, de las embarazadas asesinadas después de su maternidad.

La compañera, junto con otros compañeros y compañeras, salió a la Plaza de Mayo a gritarnos en el rostro que había que unirse para tratar de rescatar a los secuestrados y juzgar a torturadores y asesinos. Esa mujer sencilla, común como mi propia madre, apenas leída y de lengua rápida y popular nos mostró el camino a todos, a los pusilánimes y a los indecisos, a los distraídos y a los inconscientes de toda conciencia ciudadana, humana y solidaria. No tuvo empacho en negar la dádiva del estado: doscientos cincuenta mil dólares por cada hijo asesinado. Es decir que se negó a recibir 750.000 dólares, si incluimos a su nuera, porque consideraba que con la sangre derramada no se negociaba, otros no pudieron resistir la tentación, pero Hebe es así de taxativa con su ideología y su dolor. Esa misma Hebe borró el nombre de los suyos del pañuelo, para indicar que luchaba por los hijos de todos.

Hoy no entiendo la postura de quienes fueron sus compañeros de ruta tanto tiempo y, aunque acepte y comprenda diferencias y desacuerdos que no vale la pena enunciar aquí, debo decir que entre todos, poco tiempo atrás, siempre tratamos de zanjar esas instancias, porque está claro que el camino hacia la verdad es difícil y está plagado de trampas, engaños, zancadillas y somos conscientes de ser falibles, podemos equivocarnos en los análisis y en las propuestas y aprendimos por experiencia a sacar fuerzas en conjunto, para ayudar a esclarecer al equivocado, para levantar al caído y no exponerlo a los buitres, mucho menos aceptar que se lo inculpara gratuitamente, lo que no quiere decir tergiversar, tapar, ocultar sino defender la verdad, sobre todo cuando la acusación pretende poner en tela de juicio la lucha por los derechos humanos en todo su conjunto. Eso suelen hacer los verdaderos camaradas, los compañeros. Todo ello nos hizo mejores cada día, más sensibles, abiertos, capaces de manejar inteligentemente las pocas oportunidades que brinda esta terrible realidad, el cerrado egoísmo del sistema, para avanzar en el proyecto común, popular y colectivo.

Hoy lamento decir que algo nos pasa, algo doloroso, incomprensible, pero también absolutamente peligroso para todo lo avanzado cuando no defendemos abiertamente, desde organismos similares, a quien sólo trató de seguir los pasos que le marcaba la sangre derramada de sus hijos: ser útil al prójimo, ayudar haciendo casas para los más humildes, hospitales, salas materno-infantiles, escuelas, guarderías y fue, así parece indicarlo todo, claramente estafada en su maravilloso y humanitario intento.

Hebe va a salir airosa de esto porque sencillamente es inocente por amor, por dar segundas oportunidades a quienes evidentemente no lo merecían, por madraza testaruda, por confiada y crédula, su único y criticable error. Me pregunto si los que se solazan con su equivocación o tratan de ponerse a salvo marcando distancias en lugar de cerrar filas ante el evidente ataque a una institución que es símbolo entrañable de toda una época, podrán sentirse igual de inocentes en el futuro, o por el contrario tendrán que golpearse el pecho arrepentidos desde la vereda de enfrente, que es exactamente donde parecen dirigirse ahora.

Víctor Heredia